sábado, 29 de septiembre de 2012

Ya nada es lo que era...


Han pasado muchos días desde la última vez pero...aquí estoy de nuevo. ¿Me echabáis de menos ? Espero que si porque yo a mí misma también me lo he echado. Y es que ha sido un verano corto pero intenso. Piscina " pa arriba " piscina " pa abajo " , pero ahora ya está, piscina cerrada y fin del capítulo. Y para los que no sepan de que piscina hablo y para no enrollarme extensamente sólo decir que este verano he sido " chica piscinera " y eso no significa " socorrista " quiere decir, " chica del bar con derechos " Derecho a bañarme en la piscina " pero que no me bañé ni un día...

Y después de la breve introducción y como dijo alguien algún día " si breve dos veces bueno " paso a centrarme en el asunto que vengo a relatar:

" Una noche en una feria de un pueblo cualquiera..."


Yo pensaba que las ferias seguirían siendo como hace veinte años pero no, cual no grata sorpresa la mía. Las ferias ya no son lo que eran. Algunos seguramente  dirían que "  han mejorado como el vino "  pero mi sensación no  fue ésta. Cuando te introduces en una de ellas, un espectáculo de luz, sonido y color te envuelve hasta el punto de decir... " basta " mi cabeza no puede más. Con tanta luz, colorido y movimiento no consigues asimiliar si son los otros los que se mueven o eres tú. Y un sonido repetitivo hace eco en tu cerebro y este " cóctel explosivo " te conduce a lugares insospechados y.... Deseas salir de allí pero ¿ qué sucede ? que tu hijo, entre tanta algarabía él también vocifera diciendo que quiere montarse en los coches de choque. En un principio soy reticinte a dicha atracción pero  finalmente como " buena madre o no " eso está por analizar,  " defallezco "  y me dejo llevar por sus deseos. Yo también fui niña un día, ¿ cómo todos no ? Todos fuimos niños y en edad infantil  y no tan infantil todos alguna vez quisimos montar en los coches de choque. Pero los coches de choque " tampoco son los que eran " . Mis ojos no daban crédito a lo que estaba viendo... un chiringuito de los de playa inmerso en la susodicha atracción y de él cuelgan una carteles que dicen " Mojitos y caipiríñas " y en el interior del mismo una chica de cara simpática vestida al más estilo " hawaiano " . Como siempre suele decirse hemos perdido el Norte y como digo yo, hemos perdido el Norte, el Sur, el Este y Oeste. Yo ni corta ni perezosa me acerco a la " chica " y le pregunto que si le puedo hacer una foto. Ella no me acaba de entender y con mirada sonriente me dice que ella sale del " chiringuito " y que nos pongamos mi hijo y yo y que ella nos hace la foto. Ya le expecifico que yo no quiero un " recuerdo de la feria con la foto de mi hijo y yo sonrientes pensando que la vida es fantástica y la feria también sino simplemente la foto de " ese lugar " en ese preciso momento. Ella no se molesta, sale de " la caseta " y yo me salgo con la mía. ! Como no ! . Y digo yo... y dice mi hijo... ? mamá, tu te enrollas, pero montaremos en los coches o no ? - Que remedio, vayamos a sacar las entradas. Pero mi cerebro recibe otro impacto emocional ... " la chica de la taquilla que vende las entradas tampoco es la que era. Ella está con su móvil última generación enviando " watzzaps " y mi mente pensante me hace sospechar que esta chica " no vive en una rulotte " como las de antes. Esta " chica "cuando cierren la atracción se irá para su casita a dormir plácidamente en su cama de 2 x 2 y no " tirada "  en una rulotte. Y digo lo de la rulotte porque " en esta feria " rulottes " no hay, pues a ver donde viven y duermen todos. Los feriantes, está claro, tampoco son los que eran.
 
Y para acabar  he cambiado de párrafo para que sea un final sin estres. Decir que... a pesar de haber colocado la foto de una noria en el encabezado de esta entrada... En esta feria tampoco había norias !!! O que pena !! Con lo romático que era dar un " paseo en noria " mirando los ojos de tu chico enamorado ...